miércoles, 12 de marzo de 2014

Fideos soba con berenjena y mango

Esta receta que traemos hoy la hemos sacado de un libro que nos regalaron unos amigos en diciembre, "El gourmet vegetariano" de Yotam Ottolenghi. En el hay un montón de recetas interesantes que tenemos que ir haciendo poco a poco. Mientras tanto, elegimos estos fideos soba con berenjena y mango, que tienen ese toque oriental que tanto nos gusta y que tiene la particularidad de ser una receta fría.

Tras investigar un poco me entere de que "soba" es la palabra que los japoneses utilizan para designar al trigo sarraceno o alforfón, que es la variedad que se utiliza para realizar estos fideos y que tiene la característica de que no posee gluten. Sin embargo, las personas celiacas tienen que tener cuidado, porque en ocasiones, para que la textura sea mejor mezclan la harina de este trigo con harina normal, que sí tiene gluten. Por curiosidad miramos el paquete que compramos nosotros y efectivamente tiene harina de trigo además de alforfón.

Otra curiosidad es la diferencia que existe entre los precios de este tipo de productos en los supermercados occidentales y en los orientales, donde cuestan LA MITAD!! Nosotros los compramos en una tienda china que hay en Zaragoza y el paquete de 300 g nos costo 1.45 euros.

Más curiosidades, ¿sabíais que en Japón utilizan estos fideos como comida de fin de año? Es así ya que consideran que esto les proporcionara una larga y próspera vida (ya se sabe, en cada país hay una tradición)

Investigando más, he visto que la forma tradicional de servir esta comida (que también es muy popular en Japón por ser rápida de preparar y nutritiva) es con una salsa a base de mirin, caldo dashi y salsa de soja. En otra ocasión los probaremos así.

Os dejamos la receta a ver si os gustan tanto como me han gustado a mí. La receta que os damos no es exactamente la que viene en el libro, sino como la hice yo, ya que esta un poco tuneada por falta de algún ingrediente.



Ingredientes (2 personas):

  • 150 g de fideos soba
  • 1/2 mango
  • 1 berenjena
  • 40 ml de salsa mirin
  • 1/2 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 1 diente de ajo 
  • 1 guindilla
  • Zumo de medio limón
  • Aceite de oliva
  • Cilantro fresco
Preparación:
  1. Lo primero que vamos a hacer es preparar la salsa, que tendremos que dejar enfriar. Para ello calentamos el mirin en una cazuela, agregamos el azúcar y removemos hasta que se disuelva. Retiramos del fuego y añadimos el aceite de sésamo, el diente de ajo partido por la mitad y la guindilla. Lo dejamos reposar hasta que este preparado el resto del plato.
  2. Por otra parte en una sartén con un poco de aceite de oliva sofreímos la berenjena en dados hasta que este tierna. La retiramos del fuego y la ponemos encima de papel de cocina para evitar el exceso de grasa.
  3. En una cazuela con agua hirviendo, cocemos los fideos durante 6-7 minutos. Cuando estén los escurrimos y los lavamos bien con agua fría.
  4. Partimos el mango en trozos no muy grandes y picamos el cilantro fresco.
  5. Retiramos la guindilla y el ajo de la salsa y la vertemos sobre los fideos. Añadimos también un chorrito de zumo de limón. Removemos bien.
  6. Agregamos la berenjena, el mango y el cilantro removiendo bien para que todos los sabores se impregnen y servimos.

lunes, 10 de marzo de 2014

Pizza cinque formaggi

Como ya os contamos el otro día en la entrada de la pizza margherita, hemos aprendido a hacer la masa casera de la pizza, así que, como es un plato que nos gusta mucho, aprovechamos los fines de semana para hacerla.

Esta vez la elegida ha sido una pizza "quatro formaggi", aunque en nuestro caso tiene 5. Y la traemos aquí al blog porque tiene una peculiaridad, y es que como los ingredientes pesan más que el simple tomate y mozzarella de la margherita, necesita que la masa sea un poco más gruesa.

Por eso esta vez usamos el doble de masa para una fuente de horno rectangular de 38x34cm. Como podéis ver en la imagen, los bordes también estan un poco mas gruesos, para que el queso no desborde al fundirse en el horno.


En este caso, la pizza es para 3 o incluso 4 personas, depende del apetito.

Ingredientes (3-4 personas):

Para la masa:
  • 300 g de harina
  • 200 ml de agua
  • 1 sobre de levadura química
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2  cucharadita de sal

Para el "relleno":
  • 200 g de tomate triturado
  • 125 g de mozzarella de búfala
  • Queso gorgonzola al gusto
  • Queso emmental al gusto
  • Queso parmigiano al gusto 
  • Queso de rulo de cabra al gusto
 Preparación:
  1. Lo primero es hacer la masa. Para ello hacemos un volcán de harina en la encimera o en un bol, agregamos la levadura, la sal y el aceite y vamos añadiendo el agua y mezclándolo con ayuda de un tenedor o cuchara.
  2. Cuando este más o menos integrado lo pasamos a una superficie plana y trabajamos la masa con las manos durante unos 10 minutos hasta que consigamos una bola lisa, homogénea y que no se pegue a las manos (a lo mejor necesitamos un poco más de harina, pero con cuidado para no pasarse).
  3. Envolvemos la bola de masa en papel transparente y dejamos reposar durante una hora.
  4. Finalizado el reposo, para evitar que se pegue la pizza untamos con un poco de aceite la fuente o bandeja donde vayamos a hornearla y espolvoreamos un poco de harina.
  5. Estiramos la bola de masa dejando los bordes un poco más gruesos.
  6. Encima de la masa ponemos el tomate triturado, sal (sin pasarnos), la mozzarella en trozos no muy grandes y el resto de los quesos en cantidad variable al gusto
  7. Horneamos durante 15 minutos a 200 ºC (con el horno ya precalentado).
  8. Cuando salga del horno le añadimos un chorrito de aceite de oliva si queremos (esto es opcional)
Esta masa con estas cantidades ya os servirá para cualquier combinación de ingredientes que queráis hacer, jamón york y atún, cuatro estaciones, bolognesa...

¡¡Espero que os guste y que la utilicéis muchas veces!!

jueves, 6 de marzo de 2014

Pizza margherita e crudo

Hace tiempo Superfluo me regaló un libro para hacer pizzas caseras. En ese momento intentamos hacerla un día, pero el resultado no fue el esperado por dos motivos principalmente: el primero que la masa era bastante gorda y el segundo que usamos levadura fresca de la que venden en la zona de refrigerados de los supermercados y para mi gusto le da un sabor nada agradable como a cerveza (es levadura de cerveza). Así que cuando queríamos pizza seguíamos pidiéndola a domicilio en las pocas pizzerías decentes que hay en Zaragoza.

Pero hace unas semanas una amiga, Elena, hizo pizza en su casa y nos puso una foto por Whatsapp y me metió de nuevo el gusanillo. Después de ver un montón de vídeos en YouTube (bendito YouTube donde puedes encontrar de todo) di con una receta que se hacía con levadura química, la de los sobrecillos, y esa fue la que hice.

El primer día el resultado de sabor fue bueno (ya no me sabía la masa a cerveza) pero el grosor a superfluo no le gustó, así que probamos a hacer la mitad de la cantidad de masa y estirarla lo mismo. No voy a decir que sea fácil porque hay que tener cuidado de que la masa no se rompa, pero el resultado a mi al menos me gustó, y dado que en Zaragoza tampoco es que nos sobren pizzerías verdaderamente italianas, es una alternativa buena y mucho más barata cuando nos apetece comer este gran manjar.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que está masa tan fina puede romperse si añadimos ingredientes que pesen mucho (por ejemplo, en una pizza cuatro quesos). En ese caso habría que hacer más cantidad de masa o estirarla menos. Sin más, os dejo la receta que nosotros utilizamos para que podáis usarla en casa.


Ingredientes (para una fuente ovalada de 37x32cm):

Para la masa:
  • 150 g de harina
  • 100 ml de agua
  • 1/2 sobre de levadura química
  • 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
  • 1/4 de cucharadita de sal
Para el "relleno":
  • 200 g de tomate triturado
  • 125 g de mozzarella de búfala
  • 4-5 hojas de albahaca
  • 100 g de jamon serrano 
 Preparación:
  1. Lo primero es hacer la masa. Para ello hacemos un volcán de harina en la encimera o en un bol, agregamos la levadura, la sal y el aceite y vamos añadiendo el agua y mezclándolo con ayuda de un tenedor o cuchara.
  2. Cuando este más o menos integrado lo pasamos a una superficie plana y trabajamos la masa con las manos durante unos 10 minutos hasta que consigamos una bola lisa, homogénea y que no se pegue a las manos (a lo mejor necesitamos un poco más de harina, pero con cuidado para no pasarse).
  3. Envolvemos la bola de masa en papel transparente y dejamos reposar durante una hora.
  4. Finalizado el reposo, para evitar que se pegue la pizza untamos con un poco de aceite la fuente o bandeja donde vayamos a hornearla y espolvoreamos un poco de harina.
  5. Estiramos la bola de masa dejando los bordes un poco más gruesos.
  6. Encima de la masa ponemos el tomate triturado, sal (sin pasarnos), la mozzarella en trozos no muy grandes y las hojas de albahaca.
  7. Horneamos durante 15 minutos a 200 ºC (con el horno ya precalentado).
  8. Cuando salga del horno le añadimos un chorrito de aceite de oliva y el jamón serrano por encima.
Y a saborearla con la bebida que más os apetezca (los italianos la toman con cerveza). Lógicamente, una vez hecha la masa se pueden agregar los ingredientes que más nos apetezcan. Eso es lo bueno de las pizzas, ¡¡que se pueden tunear hasta el infinito!! ¡¡Espero que os guste!! 

domingo, 2 de marzo de 2014

Raclette

Hace ya un tiempo nuestros amigos Rafa y Lyda nos regalaron para nuestra nueva casa una parrilla para hacer raclettes. Queríamos estrenarla con ellos quedando un día a comer y por fin lo hicimos hace unos fines de semana. La raclette es un plato suizo que se llama igual que su principal ingrediente: una variedad de queso que funde bastante bien. Pensábamos que sería complicado encontrar el queso, pero lo tenían en Carrefour. Se trata de ubicar la parrilla en el centro de la mesa, ir cocinando en su parte superior los ingredientes que queramos, acompañarlos de patata asada, cubrirlos con queso y dejar que se funda en la parte inferior del aparato.


Es por tanto un plato adecuado para comidas informales y muy versátil al poder añadir los ingredientes que nos apetezcan o que tengamos a mano. Para esta primera ocasión usamos una receta de Directo al paladar a base de salchichas, chorizo criollo y champiñones. El resultado fue muy bueno y seguiremos probando nuevas recetas.


Ingredientes (4 personas):
  • 400 g de queso raclette
  • 4 patatas grandes
  • 8 salchichas frescas
  • 8 chorizos criollos
  • 150 g de champiñones
  • Sal
  • Opcionalmente, salsas para acompañar (mahonesa o la que nos guste)

Preparación:
  • Con antelación, pelar las patatas, secarlas, hacerles un corte en forma de cruz y asarlas al horno durante 1h a 180º C.
  • Cortar el rabo a los champiñones, lavarlos, secarlos y trocearlos.
  • Trocear las salchichas y los chorizos.
  • Partir el queso en trozos finos aproximadamente de la forma de las bandejas individuales.
  • Encender la raclette, y cocinar en la parte superior las salchichas, los chorizos y los champiñones.
  • Una vez cocinados, colocar un poco de patata en una bandeja individual, salar, añadir un poco de los ingredientes cocinados en el paso anterior, cubrir con queso y cocinar en la parte inferior.
  • Repetir hasta saciar nuestro apetito.

viernes, 28 de febrero de 2014

Jueves lardero, longaniza en el puchero

¿Qué es el jueves lardero? El jueves justo antes de carnaval que marca el comienzo de los días en los que hay que ponerse morado de carne para resistir el ayuno de cuaresma que viene después. Parece ser que esta "fiesta" se celebra en muchas partes de España, en cada una con unas tradiciones, pero yo no lo había oído hasta que me vine a vivir a Zaragoza.

Aquí concretamente la tradición es irse al parque del Tío Jorge y comerse allí la longaniza. Cerca del auditorio, otros años han repartido un pequeño bocadillo de longaniza. Pero la frase más conocida es "Jueves lardero, longaniza en el puchero".

Y eso es lo que preparamos nosotros ayer para comer, un guiso de longaniza, sencillo, más o menos rápido y muy rico. Os dejo la receta por si os apetece.



Ingredientes (3 raciones de plato único):
  • 4 longanizas no muy grandes (unos 400cg)
  • 2 patatas grandes
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 2 zanahorias
  • 1/2 cucharadita de pimentón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Preparación:
  1. Cortamos las longanizas en trozos más pequeños y los sofreímos en una cazuela con un poco de aceite. Una vez sofritos los sacamos y los reservamos en un plato.
  2. En el mismo aceite sofreímos la cebolla cortada en trozos pequeños, el pimiento verde y las zanahorias. Añadimos las patatas cortadas rasgándolas (se pelan, se corta un trozo y el que aun queda unido se rasga) y el pimentón. Removemos para que no se queme.
  3. Añadimos aproximadamente un litro de agua y dejamos cocer unos 35-40 minutos. Salamos.
  4. Un poco antes de que termine de cocer añadimos la longaniza reservada y cocemos todo junto 5 minutos más.
  5. Servimos y ¡¡a disfrutar!!

miércoles, 12 de febrero de 2014

Puerros con frutos secos al vino blanco

Hoy os traemos una receta con una verdura que en nuestro caso no solemos utilizar mucho y menos como protagonista de los platos: el puerro. Hace poco vi esta receta en Directo al paladar y me gustó la pinta que tenía, así que me animé a hacerla. Cabe decir que estaba muy buena, pero... (siempre hay un pero) creo que estaría mejor con calçots, que tienen un toque dulce que creo que sería perfecto para la receta. ¡¡Habrá que probarlo!!


Ingredientes: (para 2 personas)
  • 3 puerros
  • Vino blanco
  • 1 diente de ajo
  • Hierbas provenzales
  • Frutos secos variados
  • Mantequilla
Preparación: 
  1. Limpiamos los puerros, desechando la parte verde y lavándolos bien para quitar la tierra que puedan tener. Los cortamos en dos o tres trozos de unos 6-7 cm.
  2. En una cazuela con un poco de mantequilla doramos los puerros. Una vez dorados añadimos el ajo picado, las hierbas provenzales y el vino blanco. Bajamos el fuego y dejamos cocer durante 10-15 minutos, hasta que los puerros estén blandos.
  3. Tostamos los frutos secos en una sartén sin aceite y servimos encima de los puerros.
Como podéis ver es una receta supersencilla que es perfecta como primer plato o como acompañamiento de alguna carne. ¡¡Espero que os guste!!

domingo, 9 de febrero de 2014

Croquetas de jamón y nueces

A superfluo le encantan las croquetas. Aunque no las hacemos todo lo que le gustaría, si vamos frecuentemente a tomarnos una a un bar del Tubo de Zaragoza (Taberna Doña Casta), donde pueden presumir de hacer las mejores croquetas de Zaragoza y tienen una gran variedad (creo que a día de hoy son 10 tipos diferentes).

Una de esas variedades es la croqueta de jamón y nueces. Después de mucho tiempo nos hemos decidido a probarlas en casa, y en esta ocasión rellenamos algunas de queso gorgonzola, aunque esto no es necesario, así que perfectamente se pueden hacer sin queso. Sin mas aquí os dejamos la receta que usamos.


Ingredientes (16 croquetas):
  • 4 cucharadas de harina
  • 150 g de jamón serrano en taquitos
  • 65 g de nueces
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cucharada de mantequilla
  • 1/2 litro de leche
  • 1 huevo
  • Pan rallado
  • Queso gorgonzola (opcional)
Preparación:

Preparar la masa:
  1. Lo primero que vamos a hacer es tener preparados los ingredientes. Para ello picamos en un cuenco las nueces y el jamón lo preparamos al lado. Preparamos el medio litro de leche.
  2. Una vez preparado todo, ponemos en un cazuela las 4 cucharadas de aceite y la media de mantequilla. Esperamos a que se funda y entonces añadimos las 4 cucharadas de harina. Removemos muy bien con unas varillas, y freímos la harina 3 ó 4 minutos para que pierda el sabor característico, que daría mal gusto a las croquetas. Todo esto sin dejar de remover pues sino se quemaría la harina.
  3. Añadimos la leche, removiendo sin parar. Batimos como si batiéramos huevos para deshacer todos los grumos y que nos quede una bechamel lisa y homogénea. Cocemos durante 10-15 minutos sin dejar de remover. La bechamel tiene que quedar espesa. Si es necesario añadimos sal (en el caso de las de jamón no hace falta pues el jamón ya aporta el toque salado).
  4. Añadimos los taquitos de jamón y las nueces. Removemos bien todo y retiramos.
  5. Ponemos toda la mezcla en una fuente, la cubrimos de papel film transparente y la dejamos enfriar durante 8-10 horas.
Preparar las croquetas:
  1. En un plato batimos un huevo y en otro ponemos pan rallado abundante.
  2. Con ayuda de dos cucharas grandes formamos las croquetas. Si queremos en este momento podemos meter dentro de la croqueta un trocito de queso gorgonzola, pero esto es opcional.
  3. Rebozamos la croqueta en huevo  y después en pan rallado.
  4. Si las vamos a comer inmediatamente las freímos en abundante aceite y las dejamos sobre papel de cocina para quitar el aceite sobrante. Opcionalmente podemos congelarlas. Para ello las ponemos en un plato separadas entre sí, las tapamos con papel film transparente y al congelador directamente. Cuando ya estén congeladas podemos quitarlas del plato y meterlas en una bolsa (en este caso se puede hacer el doble de cantidad y tenerlas reservadas)
Que aproveche!! :)

jueves, 23 de enero de 2014

Arroz con leche

Ya os he contado que hace años solíamos comer todos los domingos en casa de mi abuela. Uno de los postres típicos que solía preparar era un delicioso arroz con leche siguiendo la receta de ¡Lola Flores!. La historia viene de que una revista organizó una sección en la que cada semana un famoso contaba una receta y la abuela decidió probar esta receta en concreto, con buen éxito de crítica.

La siguiente receta es de mi hermano y desconozco cuánto se parece a la receta de la folclórica, pero sale también estupendo y además la recuerdo con cariño porque es una de las que me enseñó hace 10 años, cuando me fui a vivir fuera de casa por primera vez, a Barcelona. Muy sencilla para un principiante, aunque requiere cierto tiempo.


Ingredientes (4 personas):
  • 1.25 l de leche
  • 100 g de arroz bomba
  • 150-200 g de azúcar
  • Un trozo de piel de limón
  • 1 rama de canela
  • Canela en polvo
Preparación
  • Poner la leche a hervir junto a la canela en rama y la cáscara de limón sin la parte blanca interior (que daría sabor amargo al postre).
  • Cuando rompa el hervor, añadir el arroz y remover constantemente hasta que vuelva a romper el hervor. Hay quien hierve antes el arroz en agua, pero así queda más cremoso.
  • A los 10 minutos bajar el fuego y dejar cocer durante 40 minutos más, removiendo de vez en cuando.
  • Añadir el azúcar y dejar cocer 10 minutos más. Otras recetas añaden antes el azúcar, pero es más fácil que se pegue el arroz.
  • Sacar del fuego y retirar la canela y el limón.
  • Dejar enfriar antes de servir y espolvorear con canela en polvo para decorar.

viernes, 17 de enero de 2014

Crema catalana

Hace mucho tiempo (¡años!) que tenía ganas de hacer crema catalana (también llamada crema de Sant Josep), un delicioso postre parecido a las natillas pero con diferente consistencia y una capa de azúcar quemado que no es fácil hacer en casa si no se tiene la herramienta precisa. Aparte de por lo buena que está, porque me trae algunos buenos recuerdos.

Mi padre era un reputado cocinero y una de sus especialidades era ésta. En cierta ocasión organizó una cena en casa y preparó crema catalana para el postre, pero la asistenta se encontró los recipientes enfriándose en el frigorífico, se comió uno y debió gustarle tanto que acabó con todos los demás. Para agravar los hechos, le dijo a mi madre que estaban muy buenos los “flanecillos” que hacía su marido, y creo que esa denominación fastidió al cocinero más que tener que improvisar un nuevo postre.

Años más tarde, solíamos comer en casa de la abuela todos los domingos y a veces compraba crema catalana ya preparada, de la que viene acompañada de un sobrecito de azúcar que al espolvorearlo sobre la crema cambia de color simulando el quemado. Mi abuela me decía siempre que le repartiera yo el azúcar porque era “el que se da más arte” para echarlo.

Tras probar sin éxito otros cacharros de cocina, como un quemador de azúcar eléctrico, este año los reyes me han echado un soplete de cocina y por fin pude hacer realidad mi deseo. Lamentablemente no pude preparar la crema el mismo día 6, como era mi intención, porque los sopletes se venden descargados por seguridad debiéndose comprar un bote de gas para recargarlo en cualquier estanco (los mismos que para los mecheros), pero al ser un día festivo hubo que esperar al siguiente fin de semana. De todos modos, la espera valió la pena porque el resultado fue maravilloso.



Ingredientes (4 personas):
  • 1/2 l de leche + leche para disolver la maicena
  • 4 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar + azúcar para decorar
  • 20 g de almidón o maicena
  • Piel de 1/2 limón 
  • 1 rama de canela
Preparación:
  • Colocar la leche en un cazo junto a la piel de limón (retirándole previamente la parte blanca del interior) y la canela y llevar a ebullición. Retirar el limón (para que no amargue la leche) y dejar infusionar la canela unos minutos. Retirar la rama, colar la leche y reservar.
  • Si aún no lo hemos hecho, separar las claras de las yemas reservando las primeras para otra receta y colocando las últimas en un bol junto al azúcar.
  • Batir las yemas con el azúcar hasta formar una pasta homogénea.
  • Colocar en un bol la leche reservada junto al resultado de batir las yemas y el azúcar.
  • Disolver la maicena en un dedito de leche, colarla y añadirla al bol anterior.
  • Calentar el bol a baño María y esperar sin dejar de remover a que la mezcla se espese y adquiera textura de crema. Es importante que nunca llegue a hervir para evitar que se corte la crema.
  • Colocar la crema en recipientes individuales, idealmente de barro, y dejar enfriar.
  • Justo antes de servir, espolvorear un puñazo de azúcar por recipiente y quemarlo con ayuda de un soplete de cocina (o, como se hacía tradicionalmente, con un hierro al rojo).

sábado, 11 de enero de 2014

Mejillones en salsa de coco

Este año por mi cumpleaños mi prima Silvia me regaló varios libros de cocina. Como sabéis los libros de cocina me encantan, así que es un regalo muy socorrido y cuando me preguntan qué quiero y no tengo ni idea de qué pedir pues tiro de ahí. A mi prima en concreto le mandé una foto de mi estantería de libros de cocina para que viera los titulos que ya tenía, jejeje

Uno de los elegidos fue un libro de cocina india (nos encantan las cocinas del mundo) y tras las navidades nos hemos puesto a prácticar recetas nuevas. De este libro sacamos estos mejillones en salsa de coco, que estaban buenísimos.

Los mejillones es un alimento que no comemos muy a menudo, no porque no nos guste, sino porque es una verdadera petardada limpiarlos. Y las pocas veces que los hemos hecho la receta elegida era con limón y vino blanco. Esta vez decidimos innovar más.


Ingredientes:
  • 1 kg de mejillones 
  • 1 cebolla
  • 400 ml de leche de coco
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pizca de jengibre
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • Cilantro fresco
  • Sal
  • Aceite de oliva
Preparación:
  1. Limpiar los mejillones.
  2. Pelar la cebolla y picarla finamente. Pocharla en una sartén con dos cucharaditas de aceite.
  3. En un mortero machacar dos dientes de ajo y mezclarlos con unas gotitas de agua para formar una pasta. Añadir a la sartén. Añadir el jengibre, la cúrcuma, un poco de cilantro picado finamente y la sal. Remover un par de minutos.
  4. Añadir la leche de coco y llevar a ebullición.
  5. Añadir los mejillones y cocer tapado durante 5 minutos hasta que los mejillones se hayan abierto.
  6. Espolvorear con cilantro fresco y servir.