miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tiramisù

Para celebrar las 100 entradas en el blog, nada mejor que el más internacional de los postres italianos, cuyo nombre significa literalmente "levántame", ya que se le supone un efecto revitalizante. Debido a la multitud de variantes y disputas sobre su origen, es difícil dar una receta auténtica de este plato tan exquisito como hipercalórico, pero allá vamos.



Ingredientes (8 personas):
  • 4 huevos
  • 400 g de queso mascarpone
  • 14-21 bizcochos savoiardi
  • 100 g de azúcar
  • 3 tazas pequeñas de café
  • Cacao en polvo
  • Una pizca de sal
Preparación:
  • Preparar café. Hacen falta unas tres tazas pequeñas, en mi caso (cafetera individual) tres cafeteras.
  • Mientras tanto, romper las cáscaras de los huevos por la mitad y separar las claras de las yemas, ayudándose de las medias cáscaras. El proceso consiste en verter el huevo de una mitad a otra, intentando echar la yema y dejar la clara. Después de repetirlo varias veces quedarán separadas sin mucho esfuerzo.
  • En un recipiente grande, colocar las yemas y casi todo el azúcar (dejar una tres cucharaditas), y batir bien.
  • Añadir el queso marcarpone y continuar removiendo, hasta que quede homogéneo.
  • Batir las claras a punto de nieve. Facilita la labor añadir una pizca de sal. Si no se tiene mucha experiencia, se puede utilizar una batidora.
  • Añadir las claras a punto de nieve a la masa formada por las yemas y el queso, y remover bien, de nuevo hasta que la masa quede homogénea.
  • Una vez que haya salido el café, colocarlo en un plato hondo, añadir las cucharaditas de azúcar sobrantes y remover. Opcionalmente, puede añadirse un chorrito de brandy, ron o de algún otro licor, especialmente amaretto.
  • A continuación cogemos el recipiente donde vayamos a preparar el postre (en mi caso una fuente de cristal para el horno) y cubrimos toda la base con bizcochos de soletilla remojados en café, rompiendo algunos si fuera necesario. A modo orientativo, en mi fuente cupieron 7 bizcochos. Los bizcochos deben mojarse un poco pero no sumergirse mucho tiempo, para que mantengan cierta consistencia.
  • Una vez cubierta la base, se recubre con una capa de la masa anteriormente elaborada. Sobre esta masa puede añadirse un poco de cacao en polvo, o rallar un poco de chocolate negro.
  • Volvemos a repetir la operación una o dos veces más, añadiendo una o dos capas de bizcochos remojados en café bajo la masa de queso y huevos.
  • Recubrir completamente la parte superior del dulce con cacao en polvo. Para que la distribución del cacao sea menos grosera, podemos ayudarnos con un colador situado entre la mano y el tiramisù.
  • Finalmente, dejar enfriar en el frigorífico unas horas antes de consumir. Cuanto más tiempo pasa, más se asientan los ingredientes y mejor sabe.
Es importante que todos los ingredientes sean de calidad. Un café bueno, huevos frescos (ya que no se van a cocinar) y bizcochos de soletilla duros, largos y estrechos (a veces se llama bizcocho de soletilla a cualquier cosa).

3 comentarios:

Jose

La verdad es q tiene pinta de ser auténtico y es la mejor entrada posible para celebrar los 100

Creo que ya te comenté que oí una vez en la tele que el tiramisú originario es de Treviso.

Zel

Dos comentarios culinarios :D

- Las claras se montan mejor si están a temperatura ambiente.
- Hay que tener cuidado al remojar el bizcocho porque si no se empapa suficientemente, se queda algo seco... En general yo prefiero que sobre a que falte, pero es preferencia personal.

Y nada, que este postre es facilísimo y con él quedas super bien! a casi todo el mundo le gusta :D :D

superfluo

Jose: Efectivamente, lo más aceptado es que viene de Treviso, pero hay incluso quien dice que es de la Toscana.

Zel: Esperaba tu opinión como cuasi-experta :) Yo sin embargo prefiero empapar el bizcocho lo justo, porque cuando repose ya se ablanda suficientemente, y si te pasas queda un poco puré.