viernes, 16 de septiembre de 2011

Ensalada de pimientos asados

HISTORIA DE UN PIMIENTO NARANJA

Este verano, nuestro viaje anual fue por tierras del norte (parte de Escandinavia y países bálticos). Generalmente, por cuestiones de presupuesto no comemos todos los días en restaurante y más de uno entramos en algún supermercado para comprar pan para hacer bocadillos o alguna ensalada preparada. En una de esas ocasiones me fijé en una variedad de pimientos que no había visto nunca en España: pimiento naranja. Así, el último día compré uno de esos pimientitos que se vino conmigo en el avión haciendo la ruta Lituania - España.

Lo metí en la mochila de superfluo, con tan mala suerte de que al despedirnos en el aeropuerto (él para quedarse a coger un vuelo la mañana siguiente a Granada y yo para coger mi autobús destino Zaragoza) se quedó allí. Una semana después el pimiento naranja volvió a viajar con destino Zaragoza. Esta vez sí, y sin demorar demasiado pues el pimiento ya empezaba a dar signos de estar poniéndose pocho, procedimos a cocinarlo junto a otros tres pimientos, cada uno de un color (rojo, amarillo y verde), formando esta ensalada, sencilla y ligera pero que estaba de escándalo.

Ingredientes (2 personas):

  • 4 pimientos pequeños, uno de cada color (rojo, verde, amarillo y naranja)
  • 1 bolsa de lechugas variadas
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre
Preparación:
  1. En una fuente de horno se disponen los pimientos, regándolos con aceite de oliva.
  2. Cocinar a 180 ºC hasta que notemos que los pimientos están blanditoa. Dejar enfriar.
  3. Con ayuda de un cuchillo y un tenedor quitar la piel de los pimientos y cortalos a tiras.
  4. En una ensaladera ponemos las lechugas variadas, colocamos encima los pimientos y aliñamos con sal, aceite y vinagre.
¡¡Delicioso!!

3 comentarios:

Aleta

jajajaja

bueno, ¿y era muy especial el pimiento naranja? Porque después de esa odisea, más vale que mereciese la pena ;)

Azalea

Pues un pimiento normal y corriente la verdad.
Pero eso ya me lo imaginaba, lo que me gustaba de el era la explosión de color en el plato. Luego como ves en la foto tampoco se diferencia demasiado del amarillo, pero bueno, hay que probar de todo :)

Paqui Garcia

Pues si que se nos volvio viajero el pimiento ¡jo ! vaya esperiencia, para al final acabar entre dientes ¿Pero que se creia el?.