domingo, 22 de mayo de 2016

Pasta con aguacate y langostinos

Como creo que ya hemos contado en alguna ocasión, con frecuencia nos regalan langostinos congelados en nuestro hipermercado habitual, por lo que siempre andamos buscando nuevas recetas con las que utilizar este ingrediente. En una de estas ocasiones, encontré en Giallozafferano una original receta de pasta a base de marisco y aguacate. Para los italianos es un plato igual de exótico que para nosotros, pero sigue estando muy bueno y sobre todo creo que consigue sorprender. Además, es muy fácil de preparar y el único misterio es encontrar un aguacate en su punto... que no es poco.


Ingredientes (2 personas):

  • 160-200 g de pasta larga (spaghetti o bavette)
  • 250 g de langostinos crudos
  • 1 aguacate
  • 1 diente de ajo
  • Tomillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
Preparación:
  • Llenar de agua una cacerola grande, taparla y ponerla al fuego hasta que llegue a ebullición. Añadir sal al gusto y, cuando vuelva a llegar a ebullición, añadir la pasta, bajar un poco el fuego y dejar cocer un minutos menos del tiempo que indique el paquete.
  • Mientras tanto, pelar los langostinos y reservar.
  • Calendar un poco de aceite de oliva en un sartén, pelar el diente de ajo y dorarlo en la sartén prestando atención de que no se queme. Retirar el ajo.
  • Saltear los langostinos en la sartén uno o dos minutos a fuego medio, es suficiente con que cojan un poco de color.
  • Pelar el aguacate, cortarlo en cubitos pequeños y añadirlo rápidamente a la sartén. Es importante hacerlo con rapidez para que el aguacate no se oxide. Salpimentar al gusto y saltear otro minuto más.
  • Añadir un poco de vino blanco, subir el fuego y dejarlo evaporar. 
  • Una vez cocida la pasta, escurrirla, añadirla a la sartén, espolvorear con tomillo y remover bien para mezclar los ingredientes. Tras un minuto, retirar y servir.
  • Como ya hemos contado en alguna ocasión, los platos de pasta a base de pescados o mariscos NO se acompañan de queso parmesano ni de otro tipo.

lunes, 9 de mayo de 2016

Fabada asturiana

La pasada Semana Santa estuvimos unos días en Asturias. Es una tierra preciosa, en la que tuvimos la oportunidad de descansar y deleitarnos con su rica gastronomía. Como algunos ya sabréis, la fama del mucho comer se la llevan los vascos pero los asturianos no se quedan para nada atrás. Los peroles de fabada, potajes y demás manjares son espectaculares y eso solamente es el primer plato de un menú que por lo general se compone de tres.

Como lo que comimos nos gustó mucho y somos de por sí cocinillas, teníamos que probar a hacerlo en casa, así que un día compramos en una tiendita de Luarca unas fabas y unas verdinas, de las que ya hemos dado buena cuenta, antes de que llegara el calor y no apetecieran platos de cuchara. Las verdinas las preparamos con marisco y en breve publicaremos la receta, pues estaban buenísimas. Las fabas las preparamos con el compango típico (chorizo y morcilla asturiana, panceta y lacón salado). En nuestro caso, el compango lo compramos en set, ya de vuelta en Zaragoza, con el nombre "compango para fabada". Según los ingredientes, todo productos asturianos.

La receta la cogimos de un video de Youtube "Las recetas de MJ". MJ dice en su vídeo que la receta está elaborada según la receta de Casa Gerardo, un restaurante con muy buenas críticas de Asturias. Y no es para menos, si con sus recetas y en unas manos no expertas como las nuestras salen platos como este, no quiero imaginar el resto. Aquí os dejamos sin mas la receta para que la probéis cuando tengáis un ratillo.


Ingredientes (3 raciones o 2 muy generosas):
  • 250 g de fabas asturianas
  • Embutidos para fabada: chorizo, morcilla, panceta y lacón
  • 1 cebolla
  • 1 cucharadita de pimenton
  • Unas hebras de azafran
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Preparación:
  1. Lo primero que tenemos que hacer, la noche anterior es poner las fabas a remojo en agua abundante.
  2. Al ir a cocinarlas, las escurrimos bien, las ponemos en una olla  con la panceta y una cucharada de aceite de oliva. Cubrimos con agua y ponemos al fuego.
  3. Por otra parte, tenemos que desgrasar el resto de los embutidos. Para ello ponemos dos cazos con agua a cocer y ponemos en uno el chorizo y la morcilla y en otro el lacón. Cocemos 20 minutos. Escurrimos y añadimos a la olla con las fabas.
  4. En una sartán aparte sofreímos una cebolla y cuando esté pochada, añadimos una cucharadita de pimentón dulce, removiendo bien para evitar que se queme. 
  5. Añadimos el sofrito a la olla y unas hebras de azafrán que hemos desecho previamente en un poquito de agua. Salamos.
  6. Cocemos hasta que las fabas estén tiernas. Nosotros lo tuvimos hora y media a fuego medio y terminamos con 15 minutos en olla rapida, pero cada uno conocerá su olla. Tener en cuenta que si se termina utilizando olla habria que reservar el chorizo y la morcilla porque se rompen como se puede ver en la foto.
  7. En caso de que haya que añadir mas agua tendrá que ser fría.

domingo, 28 de febrero de 2016

Canapé de paté de pimientos verdes fritos con migas de longaniza

¿Sabéis eso de dejar las cosas para última hora? Pues eso es lo que nos pasa últimamente con el blog. Queremos poner al menos una receta cada mes pero, aunque cocinamos algunas cosas nuevas, al final las tenemos en borradores esperando un huequecito.

La receta que traemos hoy es muy sencilla, ideal para una comida o cena de picoteo, o como aperitivo para ir matando el gusanillo. Nosotros la hicimos hace un par de semanas, cuando vino mi prima a Zaragoza y preparamos una cena a base de canapés. Este, sin duda, fue de los que más gustaron. Sin más, os dejo la receta.


Ingredientes:
  • 3 pimientos verdes italianos
  • Longaniza aragonesa
  • 1 barra de pan
  • 1 cucharada de queso crema
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Preparación:
  1. Lo primero es limpiar los pimientos de pepitas y cortarlos en trozos no muy pequeños.
  2. Freír en abundante aceite de oliva.
  3. En el vaso de una batidora poner los pimientos (no hace falta escurrirlos demasido), añadir la cucharada de queso crema y una pizca de sal. Triturar bien. Si queda muy espeso se puede añadir un poco de aceite o, para hacerlo más ligero, de agua. Reservar.
  4. Quitar la tripa a la longaniza  y desmigar la carne (a lo mejor se necesita un cuchillo para ello). Saltearla en una sartén con un poco de aceite hasta que esté bien dorada.
  5. Hacer rebanadas con la barra de pan. Tostarlas en la sartén sin aceite o en el horno (nosotros no tenemos tostador).
  6. Preparar los canapés. Para ello, untar el pan con abundante paté de pimiento verde frito y decorar por encima con unas migas de longaniza. 

domingo, 31 de enero de 2016

Roscón de Reyes

El pasado viernes 29 de enero se celebró en Zaragoza San Valero, patrón de Zaragoza. Este día es tradicional preparar y comer roscón de San Valero ("San Valero rosconero", dicen por aquí), que viene a ser básicamente un roscón de Reyes pero sin sorpresas.

Es también tradición desde hace más de 20 años el reparto en la Plaza del Pilar de un roscón que mide aproximadamente un kilómetro de longitud y una tonelada de peso. Debido a las colas que se forman y a que siendo enero hace un frío que pa qué, no hemos ido ningun año. Sin embargo, el año pasado y el actual sí que lo hemos preparado nosotros en casa.

La receta que más nos ha gustado la encontramos en "El foro del pan", escrita por Iban Yarza, autor de varios libros de panes y masas y un profesional en estos temas. Además, es una receta muy sencilla porque no lleva masa madre. Os la dejo aquí por si queréis animaros a prepararla. Veréis que es más fácil de lo que parece.


Ingredientes:

Para el prefermento:
  • 90 g de harina de fuerza
  • 50 g de leche
  • 2 g de levadura
Para la masa:
  • El prefermento
  • 100-120 l de leche
  • Piel de cítricos (limón y naranja)
  • 1 rama de canela
  • 340 g de harina de fuerza
  • 70 g de azúcar
  • 7-10-15 g levadura fresca (o bien 2-3-5 g de levadura seca), todo depende de la prisa que tengas.
  • 3 huevos (uno de ellos para pincelar)
  • 60 g mantequilla
  • 3 cucharaditas de ron
  • 2 cucharaditas de agua de azahar
  • Pizca de sal
  • Fruta confitada, guindas, azúcar glaseado, almendras fileteadas, etc. para decorar
 Preparación:
  1. Lo primero que vamos a hacer es el prefermento, que lo haremos la noche anterior a preparar el resto. Para ello mezclamos la harina con la levadura y la leche y hacemos una bola que dejamos reposar toda la noche en un bol tapado con papel film.
  2. Al día siguiente vamos a preparar el resto del roscón. Para ello comenzamos preparando una infusión de 170 ml de leche, una rama de canela, un trozo de cascara de limón y otro de cáscara de naranja. Calentamos la leche hasta que hierva y después agregamos los aromatizadores. Dejamos enfriar.
  3. Mezclamos los 340 g de harina de fuerza, 10 g de levadura, el prefermento, 120 ml de infusión de leche, 70 g de azúcar, 2 huevos, 3 cucharaditas de ron, 2 cucharaditas de agua de azahar y una pizca de sal. Amasar bien durante unos 10 minutos. 
  4. Cuando lo tengamos todo amasado añadimos los 60 g de mantequilla. Volvemos a amasar bien hasta que este integrado y tengamos una bola lisa y brillante.
  5. Dejamos reposar en un bol tapado con papel film durante aproximadamente una hora hasta que doble su volumen.
  6. Una vez hecho el primer levado damos forma al roscón. Yo lo suelo hacer ya encima de la bandeja donde lo voy a hornear. Lo pincelamos con huevo y tapamos con un trapo limpio. Dejamos levar durante aproximadamente 30-40 minutos.
  7. Decorar con frutas escarchadas, almendras fileteadas y azúcar humedecido con agua de azahar.
  8. Hornear a 200-220°C durante 16-18 minutos.
Observaciones:
  • La cantidad de leche variará un poco dependiendo de la absorción de la harina.
  • Los tiempos de levado también varían dependiendo de la temperatura de la casa, pero hay que tener en cuenta que no hay que sobrelevar porque tiene que crecer un poco en el horno.

martes, 5 de enero de 2016

Tajín otoñal de cordero

¡Hola a todos! ¡Feliz año 2016! Ahora que acabamos de estrenar un nuevo año es momento de hacerse nuevos propósitos, y dos de los mios tienen que ver con la gastronomía. El primero es cocinar mas platos nuevos, innovar. Es verdad que no tengo mucho tiempo últimamente y siempre tiramos de las mismas recetas, que ya están publicadas, pero quiero seguir probando cosas nuevas, así que a ver si lo consigo. El segundo propósito es reducir el consumo de carne y pescado, de modo que quiero que muchas de las recetas sean sin estos dos ingredientes, usando nuevos productos, nuevas combinaciones... ya os contaré cuál es el resultado.

Y para empezar... un tajín de cordero, jajajaja. Pues si que empiezo bien, ¿no? En mi favor diré que es un plato que se puede adaptar, sustituyendo el cordero por seitán. Sin más, os dejo con la receta, que seguro os gusta.


Ingredientes (2-3 personas):
  • 500 g de cordero en filetes, con o sin hueso
  • 1 cebolla
  • 200 g de castañas cocidas y peladas
  • 1 granada
  • 1 puñado de menta picada
  • Cúrcuma molida
  • Azafrán
  • 1 rama de canela
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharadita de mantequilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Preparación:
  1. En un tajín, calentar un par de cucharadas de aceite de oliva y la mantequilla. Cuando este caliente dorar los filetes de cordero que habremos salado previamente. Reservar.
  2. En la grasa restante sofreir la cebolla en medios aros. Agregar la cúrcuma, el azafrán, la rama de canela y la miel. Remover.
  3. Agregar el cordero previamente reservado y cubrir de agua (solo hasta que casi lo tape). Cocer tapado durante 30 ó 40 minutos a fuego lento.
  4. Agregar las castañas y cocer otros 30 minutos, tapado y a fuego lento.
  5. Servir espolvoreado con unos granos de granada y la menta picada.
Opción vegetariana: sustituir el cordero por seitán o tofu, añadiéndolo en filetes junto con las castañas (necesita menos cocción que el cordero)

Opción vegana: además de lo anterior, sustituir la mantequilla por más aceite de oliva.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Cookie supercuqui de eufórica María

Durante mi última estancia en Granada tuve la suerte de coincidir con el V Concurso de Pintxos Realejo y poder participar en esta edición. Mi aportación fue esta "Cookie supercuqui de eufórica María" que obtuvo un modesto resultado pero que os recomiendo porque estoy realmente orgulloso de ella. Este año parece que solamente hablamos de galletas, pero en esta ocasión es algo bien diferente: se trata de una variante de la tostada de tomate con ricotta inventada por Azalea pero con una base formada por una galleta María. Además, he añadido nuez (para dar un toque crujiente), albahaca fresca (para perfumar y dar un toque fresco) y sal de vino (para contrarrestar el sabor dulce de la galleta y dar un toque de color violeta).

La receta no tiene mucho misterio pero puedo añadir algunos consejos, como utilizar tomates cherry cortados en láminas finas (los Kumato parecen ser especialmente buenos para ello), utilizar aceite de oliva previamente arotimatizado con albahaca (para potenciar el sabor y multiplicar el olor) y combinar sal fina (común) con sal gorda; de hecho la única dificultad es hallar el equilibro entre el dulce de la galleta y la sal.

Lo de eufórica María trataba de crear algunas falsas expectativas aprovechando que nadie esperaría a priori que hiciera referencia a la acepción galletil de la palabra, y me consta que la verde albahaca creó dudas razonables en alguno de los asistentes, pero tranquilos: es un plato apto para todos los públicos.

El uso de galletas María en tapas saladas lo vi por primera vez en la casa de comidas zaragozana La Republicana, donde sirvieron hamburguesas entre galletas, en vez de entre bollitos. En el bar zaragozano La Bodeguilla de Santa Cruz, de los mismos dueños, también he visto ensaladilla rusa servida sobre galletas.



Ingredientes:
  • Galletas María
  • Queso ricotta
  • Tomates cherry Kumato 
  • Nuez
  • Albahaca fresca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal gorda coloreada (Sal de vino de Abadía Retuerta)
  • Sal fina común

Preparación:
  • 2-3 días antes, lavar y secar bien 2-3 hojas de albahaca e introducirlas en un recipiente con aceite de oliva virgen extra. Pasado ese tiempo, retirar las hojas porque podrían llegan a pudrirse si las dejamos demasiado tiempo.
  • Lavar y secar los tomates cherry y partirlos en rebanadas finitas. Se necesitan unas 3 rebanadas por pintxo, así que con cada tomate tenemos aproximadamente para 2 pintxos.
  • Untar queso ricotta encima de cada galleta y colocar encima los tomates.
  • Lavar y secar las hojas de albahaca. Picarlas finamente y añadirlas sobre la galleta. Cada hoja da para 4 galletas aproximadamente.
  • Trocear la nuez y añadirla también a lo anterior.
  • Espolvorear con sal fina, regar con un chorrito de aceita de oliva (procurando que se distribuya homogéneamente) y concluir con un poco de sal de vino.
Espero que disfrutéis este aperitivo, ¡a mí me encanta!

martes, 24 de noviembre de 2015

Galletas Star Wars

Ya hace años que colaboramos con Retromañía haciendo galletas temáticas de informática o videojuegos clásicos. En el blog ya hemos hablado de las galletas Pacman, con su versión mejorada, y de las galletas Tetris. Este año hemos celebrado el cuadragésimo aniversario de la saga Star Wars con galletas dedicadas a algunos de los protagonistas de La guerra de las galaxias.


La receta no tiene ningún misterio. Basta seguir las indicaciones de las galletas Tetris, utilizando unos colorantes y cortadores de galletas apropiados. Nosotros utilizamos estos cortadores, que además salieron muy baratos en Ebay.

 
Los colorantes usados y sus marcas fueron negro de Wilton (Darth Vader), marrón de Wilton (Chewbacca), verde de Sugarflair (Yoda), y amarillo yema de Sugarflair (R2-D2). Con los ingredientes de las galletas Tetris nos salieron 227 galletas: 96 negras de Darth Vader, 66 verdes de Yoda, 35 marrones de Chewbacca y 30 amarillos de R2-D2.


Como curiosidad, las galletas llamaron la curiosidad del programa Aragón en abierto de Aragón TV (ver enlace, a partir del minuto 1:07:30). ¡Probadlas y nos contáis!

domingo, 8 de noviembre de 2015

Galletas del músico de té verde

Hace 15 días fue mi cumpleaños y decidí llevar un pequeño dulce al trabajo para tomar con todos los compañeros. Para ello hice los bombones músico que presentamos en esta entrada, pero utilizando chocolate negro, chocolate blanco y chocolate blanco con té matcha.


  • Las de negras y las blancas no tienen más misterio que seguir la receta original deshaciendo los chocolates y poniendo cucharaditas con unos frutos secos por encima. 
  • Las verdes las hice deshaciendo una tableta de chocolate blanco y agregando una cucharada de té matcha. Removemos bien y ponemos cucharaditas sobre un trozo de papel de horno. Decoramos con arándanos rojos y piñones que le dan un buen contraste de color. Los metemos toda la noche en el frigorífico para que endurezcan.
Fácil ¿no?  Y son todo un éxito. Ahora que llega la época navideña pueden ser un buen regalo. Ya nos contaréis si las probáis.

domingo, 25 de octubre de 2015

Orecchiette con brécol y salchicha

Ya os conté hace un tiempo que Durante mi último viaje a Italia compré orecchiette para Azalea, que es muy aficionada a este tipo de pasta típica de Apulia. En esta ocasión los hemos comido con salchicha y brécol, una deliciosa receta incluso para gente como yo que no es nada aficionada a los arbolitos verdes: prácticamente no los como de otra manera.


Ingredientes (2 personas):
  • 160 g de pasta corta, preferiblemente orecchiette
  • 4 salchichas de carnicería
  • 150 g de brécol (nosotros lo usamos congelado)
  • Tomillo
  • Vino blanco
  • Queso parmigiano para rallar
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Preparación:
  • El primer paso es poner el agua para cocer la pasta a hervir, para lo que llenamos una cacerola grande de agua y la ponemos al fuego tapada para que llegue antes a ebulición.
  • Mientras tanto, cocemos el brécol. Nosotros lo hacemos al vapor, utilizando el estuche de vapor Lékué. Basta con introducir el brécol, una vez descongelado, con un poco de agua, cerrar el estuche y calentarlo durante 4-5 minutos en el microondas.
  • Ahora troceamos las salchichas (hay quien quiere prefiere quitarles la tripa y sacar el contenido pero nosotros no solemos hacerlo), las espolvoreamos con tomillo (u otras hierbas aromáticas de nuestro agrado) y las salteamos unos minutos en una sartén con un poco de aceite de oliva.
  • Al tener doradas las salchichas, añadir el vino y dejarlo evaporar.
  • A continuación añadir el brécol, remover bien y cocinar durante unos minutos más para que se mezclen bien los sabores.
  • Una vez que el agua llega a ebullición, añadir una pizca de sal y cocer la pasta durante el tiempo que indiquen las instrucciones del paquete.
  • Cuando se haya cocido la pasta, escurrirla bien y añadirla a la sartén. Remover bien durante unos segundos y servir en los platos..
  • Acompañar en la mesa de una cuña de queso parmesano para que cada comensal lo ralle a su gusto.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Ajo blanco de melón con brochetas de ahumados y uvas

¡¡Hola a todos!! Antes de que termine oficialmente la época de calor vamos a compartir con vosotros esta receta de ajoblanco con melón que encontramos en Gastronomía & Cía y que está buenísimo!!

Como sabéis, el ajoblanco es una sopa fría con base de almendras que se toma mucho en Andalucia. Con esos calores que hace allí, son los reyes de la sopa fría :) Normalmente se acompaña de uvas, pero si queréis que sea un plato único puede acompañarse de unos ahumados por ejemplo y un buen trozo de pan.

Sin más, os dejo con la receta:


Ingredientes (4 personas):
  • 100 g de almendra cruda
  • 50 g de pan del día anterior
  • 2 rodajas de melón
  • 1 ó 2 dientes de ajo
  • Agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre
  • Sa
  • Uvas
  • Ahumados
Preparación:
  1. En un vaso de batidora ponemos la almendra cruda, los dientes de ajo y el melón. Añadimos un poco de agua y batimos bien. 
  2. Después agregamos el pan y batimos, añadimos mas agua hasta que tenga la consistencia que nos guste, batiendo bien para que la almendra quede bien fina, porque sino nos encontraremos trocitos.
  3. Aliñamos con aceite, sal y vinagre al gusto y volvemos a batir. Probamos y rectificamos el aliño si es necesario.
  4. Montamos las brochetas de acompañamiento, intercalando en un palo de brocheta trozos de ahumados con uvas.
  5. Servimos y decoramos con un chorro de aceite de oliva.