domingo, 24 de mayo de 2020

Aponiente

Después de contar nuestra maravillosa visita a El celler de Can Roca a unos amigos, decidimos ir juntos al restaurante Aponiente aprovechando que algunos de ellos estaban viviendo una temporada en tierras gaditanas. La verdad es que después de haber estado en el que fue el mejor restaurante del mundo, pensaba que Aponiente me iba a defraudar, pero no fue así. Cierto es que me gustó más el restaurante gerundense, pero las tres estrellas Michelín del restaurante portuense me parecen bien merecidas.

Lo dirige Ángel León, conocido como "El chef del mar" y muy popular por sus apariciones en televisión (fue jurado de Top chef y un habitual en Masterchef). Su gran aportación a la gastronomía fue la introducción del plancton en sus recetas y, no en vano, todo el menú gira en torno a los pescados y mariscos (excepto los postres, y no todos). Por desgracia, no debía estar allí durante nuestra visita.

El local es un viejo molino de mares ubicado sobre un brazo del río Guadalete, lo que no puede ser más apropiado para el chef del mar. La cocina está accesible y tiene todos los detalles que corresponden a un lugar de esa categoría. Solamente querría destacar la proximidad a la estación de ferrocarril (que facilita ir en tren desde, por ejemplo, Cádiz, Jerez o Sevilla) y que Google Maps no muestra bien la ruta a pie desde la estación: la calle la puede cruzar perfectamente un peatón sin tener que ir hasta la rotonda del final de la calle a dar la vuelta.

Aunque hicimos fotos, esta vez no las publicaremos por petición del restaurante, si bien en su página web podéis encontrar fotos de la mayoría de los platos.

El menú empieza con unos aperitivos fuera del comedor, regados por un buen vino de la zona. El primero de ellos, la "Bienvenida Aponiente" es un auténtico bocado de mar, a base de plancton y algas. Un poco excesivo, diría yo: por un momento pensé que el sabor marino iba a ser tan profundo en toda la comida, me iba a saturar, pero afortunadamente el resto está mucho más compensado.

Después siguieron algunas reinterpretaciones de platos típicos de la zona: "Sultana a la roteña", "Yemitas de papas con lulas", "Bocadillo de coñeta" y "Tortillita de camarones". Estos dos últimos fueron de lo mejor de la comida: con la coñeta (cangrejo verde) usaron una novedosa técnica que permitía comerla con caparazón y todo, y estaba deliciosa, y la tortillita también estaba para quitarse el sombrero.

A continuación se pasa ya al comedor y se elige el menú entre dos posibles opciones: el largo (Mar de fondo) y el corto (Mar en calma), que es un subconjunto del anterior. Nosotros nos decantamos por el largo y lo recomiendo, porque alguno de los platos que más me gustó no estaba en la versión reducida. A la hora de pedir vino nos dejamos recomendar y quede muy satisfecho con la propuesta, "Contratiempo": un vino gaditano con uva moscatel pero que no es dulce, muy bien de precio y no demasiado seco (cosa que no me gusta nada y que es habitual en los vinos de esa zona). Precio aceptable (en un restaurante de esa categoría asusta pedir un vino sin saber el precio) aunque posteriormente vi que fue muchísimo más caro de lo que cuesta en la bodega.

El primer plato del comedor fue "Charcutería", donde probamos embutidos (chorizo, salchichón y butifarra) hechos a base de productos del mar. Para mí fue impresionante ver que el aspecto y el sabor son iguales a sus equivalentes cárnicos. Para acompañar, un "Aceite marino" (con plancton) con un poco de pan, de las muchas variedades que nos ofrecieron durante la velada.

Continuaron un "Tocinillo del mar", trampantojo que emulaba bastante bien un tocinillo de cielo pero que no era dulce, y otro de los platos fuertes del día, "Higaditos encebollados" con un toque de cacao flipante.

Siguieron con una trilogía de sopas, un "Gazpachuelo yódico y percebes", un "Ostión a la brasa" con muchísima salsa a base de plancton, y un "Consomé frío de tomates y berberechos".

Seguidamente volvieron a mostrar versiones de un par de platos conocidos pero llevados al mar: "La importancia" (pero con vieiras en vez de patatas) y un "Babá sanluqueño" (emulando el postre napolitano pero siendo un plato salado a base de langostinos y manzanilla) que me parece bastante destacable.

El "Puntillón, zanahoria, comino" es un trampantojo que intenta presentar el puntillón como si fuera una zanahoria. Y, después, un "Cochinillo" que vuelve a demostrar que las estrellas Michelín no son exageradas: la piel del pescado (morena) queda tan crujiente como la del cochinillo. Por cierto que de la morena solo sirven la piel, luego la "carne" es de lubina.

El "Atún en tomate" también estaba delicioso. El "Abalón con mantequilla y setas" no me llamó demasiado, teniendo además en cuenta que el abalón es probablemente el molusco más caro del mundo.

Para finalizar, una "Cigala con pan y salsa marinera", donde se podía comer la cabeza de la cigala. Lo que no nos convenció fue la presentación: aparte de que impone ver la cabeza y saber que te la debes comer, alguien en la mesa comentó la semejanza con el "León come gamba".

Creo que fue en este momento cuando llegó la hora de una sorpresa que no voy a desvelar, porque así nos lo pidieron. La verdad es que fue muy impactante y a quien piense ir a Aponiente le recomiendo que vaya sin saber de qué se trata, pero para los curiosos, es posible encontrarlo en Internet buscando las últimas innovaciones del chef.

Tras los platos salados llegaba la hora de los postres. El primero de ellos, "Hierbas frescas" es una sopa con sorbete de limón marroquí que sirve bastante bien para limpiar el paladar antes del resto de los platos dulces, y aunque era un plato dulce tenía cubitos de remolacha. Después vendría una "Calabaza caliente" con un helado de canela, homenajeando el calabazate gaditano. Y, para finalizar, un grandioso "Mar picante" a base de chocolate picante y plancton. Para mí, el mejor postre, aunque si contamos a todos mis compañeros de mesa quizá resultaría que todos tendrían aproximadamente los mismos votos.

Con el café nos pusieron 4 petit-fours por cabeza que también fueron bastante originales. Al final, salimos en unos 235 euros por persona (algo más que en El celler de Can Roca).

En definitiva, una experiencia totalmente recomendable, con alguna sorpresa inolvidable y con platos clásicos que uno nunca pensaría que pueden replicarse a base de productos del mar.


Aponiente
C. Francisco Cossi Ochoa s/n, El Puerto de Sta María (Cádiz)




Menú mar a fondo
  • Bienvenida Aponiente
  • Sultana a la roteña
  • Yemitas de papas con lulas
  • Bocadillo de coñeta / Tortillita de camarones
  • Charcutería
  • Aceite marino
  • Tocinillo del mar
  • Higaditos encebollados
  • Gazpachuelo yódico, percebes
  • Ostión brasa
  • Consomé frío de tomates, berberechos
  • La importancia
  • Babá sanluqueño
  • Puntillón, zanahoria, comino
  • Cochinillo
  • Atún en tomate
  • Abalón, mantequilla, setas
  • Cigala, pan, salsa marinera
  • Hierbas frescas
  • Calabaza caliente
  • Mar picante

Bebidas:
  • Vino fino Lustau
  • Vino blanco Contratiempo 
  • Agua
  • Café

domingo, 20 de enero de 2019

Gallo pinto

Hace unos meses el hermano de Azalea estuvo en Costa Rica y nos trajo una botellita de Lizano, una salsa local parecida a la salsa Worcester. Buscamos recetas para usarla y descubrimos que los ticos la utilizan casi para todo, pero que la opción más popular es el principal plato del país, el gallo pinto. En contra de lo que el nombre sugiere, no hay carne de gallo entre sus ingredientes, sino que se trata de arroz con frijoles, una combinación muy popular en toda Hispanoamérica, desde México hasta Brasil, con diferentes variaciones locales.


Ingredientes (2 personas):
  • 100 g de arroz
  • 100 g de frijoles cocidos de lata
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • 2 cucharadas de salsa Lizano
  • Cilantro picado
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
Preparación:
  • Cocer el arroz en agua hirviendo y escurrir bien.
  • Cortar la cebolla y el pimiento en trozos pequeños y pochar en una sartén con aceite.
  • Añadir los frijoles y un poco de su líquido, la salsa Lizano y sal y pimienta al gusto. Dejar cocinar durante unos 3 minutos.
  • Añadir el arroz y dejar cocinar unos 3 minutos más.
  • Decorar con cilantro fresco picado.



sábado, 3 de noviembre de 2018

Chicken parmigiana

Tras un parón grande en el blog ya va siendo hora de volver y empezar a cocinar platos novedosos otra vez. De momento vamos a empezar con una de las recetas que teniamos en borradores, el pollo a la parmigiana, plato que descubrimos por mencionarse en más de una ocasión en la serie "Los soprano" (que también os recomendamos).

El pollo a la parmesana (chicken parmigiana, abreviado como chicken parm) es un conocido plato de la cocina italo-americana, es decir, aquella desarrollada en Estados Unidos por los inmigrantes italianos que allí llegaron en los siglos XIX y XX. El pollo a la parmesana es parecido a la parmigiana di melanzana, que se sigue comiendo hoy en día en el país transalpino, pero sustituye las berenjenas por pollo como ingrediente principal. Básicamente es un filete empanado con pan rallado y queso parmesano, horneado con mozzarella y tomate.


Ingredientes (2 personas):
  • 2 filetes de pechuga de pollo
  • 4 cucharadas de tomate triturado
  • 1/2 - 1 bola de mozzarella de búfala
  • 1/2 taza de queso parmesano rallado
  • 1 huevo
  • Harina de trigo
  • Pan rallado
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
Preparación:
  • Llenar un plato de harina, otro con el huevo batido y otro con una mezcla de pan rallado y queso parmesano, bien mezclados.
  • Salpimentar los filetes por los ambos lados y pasarlos por harina, huevo y pan rallado.
  • Freírlos en una sartén con abundante aceite de oliva hasta que queden doraditos.
  • Colocarlos en una sartén con papel absorbente para absorber el exceso de aceite
  • Disponer los filetes encima sobre una bandeja para el horno con papel para horno. Recubrirlos con el tomate, salpimentar y añadir la mozzarella troceada.
  • Cocinar hasta que el queso quede bien fundido (unos 30 minutos a 200 ºC).
Por último servimos y degustamos. Está bueno! Decidnos!

martes, 20 de febrero de 2018

Tartar de sardina ahumada, pera y aguacate

¡Hola a tod@s! Tras nuestra vuelta al mundo y pasada la Navidad volvemos con una receta que también tiene un aire festivo y es ideal para celebraciones varias. Además, es muy sencilla de hacer y queda muy vistosa y muy rica. La idea la hemos sacado del blog Gastronomía & Cía.


Ingredientes:
  • 8 sardinas ahumadas
  • 1 pera
  • 2 aguacates 
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Semillas de sésamo negro
  • Grosellas
  • Cestitas de pan
Preparación:
  1. Lo primero que tenemos que hacer es picar en cuadraditos pequeños las sardinas ahumadas, la pera y los aguacates.
  2. En un bol aliñamos con sal, pimienta y aceite de oliva.
  3. Montamos en las cestitas de pan y decoramos con semillas de sésamo negro y unas grosellas.
¡Buen provecho! 

jueves, 18 de enero de 2018

Patés caseros (3)

Este año nos ha tocado preparar en casa los menús navideños. Como no podemos competir en la preparación de platos tradicionales con nuestras familias, decidimos dar un toque exótico. Comimos muchas cosas de las de siempre, pero de manera diferente: cóctel de gambas, pero a la nicaragüense, cordero, pero a la marroquí, piña pero al estilo zimbabuense, etc.

Uno de los entrantes fue un surtido de patés fríos que pudiéramos dejar preparados con antelación. Decidimos llamarlo "La vuelta al mundo en 5 patés" y servir uno por cada uno de los continentes. Además de tzatziki griego, hummus africano y guacamole mexicano, que ya están en el blog, preparamos un muhammara sirio y un paté de macadamias australianas. Fueron los 2 favoritos de los comensales, así que os dejamos los ingredientes; las recetas son simplemente batirlos en la batidora y las proporciones van al gusto de cada uno.


Muhammara
  • 3 pimiento rojos asados y pelados
  • 60 g de nueces peladas
  • Melaza de granada (opcional) 
  • Pan rallado para ayudar a que liguen los ingredientes
  • Ajo 
  • Aceite de oliva virgen extra 
  • Zumo de limón
  • Sal
  • Pimienta negra
  • CominoP

Paté de macadamias
  • Nueces de macadamia
  • Ajo 
  • Romero
  • Aceite de oliva virgen extra 
  • Zumo de limón
  • Sal
Otras recetas de  patés en Aquinohayquiencoma:

domingo, 31 de diciembre de 2017

Piña con jengibre (Zimbabue)

Para concluir nuestro recorrido por el mundo, volvemos al país africano, y concretamente a Zimbabue. Se trata de otro país que tengo ganas de conocer, pero mientras surge la oportunidad de visitar las Cataratas Victoria y de hacer un safari por el río Zambeze, podemos ir abriendo boca probando su gastronomía.

Flag of Zimbabwe.svg 

Entre las diferentes recetas que hemos buscado, nos llamó la atención una manera muy sencilla de dar un toque diferente a la fruta mezclándola con un poco de jengibre. Por cierto, está idea es parecida a las brochetas de frutas con especias que ya os contamos hace tiempo. El único secreto consiste en tener una buena materia prima (una piña bien dulce), el resto no tiene ninguna dificultad.


Ingredientes (2 personas):
  • 1/4 piña
  • 1/2 naranja
  • 1 trozo de jengibre de 1 cm
Preparación:
  • Pelar la piña, cortarla en cubitos pequeños y añadirla a un bol grande.
  • Lavar bien la naranja y sacarla. Retirar la mitad de la piel usando un pelapatatas. Eliminar las partes blancas del interior de la piel con un cuchillo. Pelar la piel en trozos pequeños y añadir al bol.
  • Exprimir la naranja y añadir su zumo al bol.
  • Pelar el jengibre y rallarlo o picarlo en trozos tan pequeños como podamos. Añadirlo al bol.
  • Mezclar bien los ingredientes y dejar enfriar antes de servir.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Sopa de pollo y cardamomo (Yemen)

Como no existen países independientes que comiencen por W o X, saltamos a la yé (o y griega). En concreto, viajamos hasta Oriente Medio: Yemen.

Flag of Yemen

En realidad, no es verdaderamente un plato yemení, sino que se trata ds una receta bastante popular en los países de alrededor, donde se utiliza frecuentemente el cardamomo. Además, como sucede con platos tan populares, hay muchísimas variantes diferentes. Os contamos nuestra versión.


Ingredientes (2 personas):
  • 1 muslo y contramuslo de pollo
  • 1 puñado de fideos del nº 4
  • 1 cebolla
  • 1/2 cucharadita de semillas de cardamamo
  • 1/2 l de agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
Preparación:
  • Pelar la cebolla, cortarla en trozos pequeñas y pocharla en una cacerola grande con un poco de aceite. Reservar.
  • Salpimentar el pollo, dorarlo ligeramente en la cacerola, añadiendo más aceite si fuera necesario.
  • Mientras tanto, si lo que tenemos son granos de carmamomo, los abrimos para extraer las semillas y las molemos en un mortero.
  • Añadir la cebolla y el cardamomo a la cacerola, cubrir con agua, salpimientar al gusto y dejar cocer a fuego medio durante al menos 20 minutos.
  • Pasado ese tiempo, retirar el pollo, trocear la mitad y volverla a añadir a la sopa. La otra mitad la reservamos para otra receta. Otra variante consiste en no añadirlo a la sopa y servirlo aparte.
  • Añadir los fideos y dejar cocer unos minutos más (siguiendo las instrucciones de los fideos).
  • Colar el caldo para eliminar las semillas de cardamomo y desgrasarlo. Si os gusta la sopa con cebolla, la podéis volver a añadir luego pero con cuidado de no echar las semillas.

martes, 19 de diciembre de 2017

Torta de auyama (Venezuela)

Volvemos a cruzar el charco hasta Sudamérica para aprender algo sobre un país bastante desconocido en España a pesar de su omnipresencia en los telediarios nacionales: Venezuela.

Flag of Venezuela.svg

Cuando los mercados se inundaron de calabazas para festejar Halloween, preferimos preparar una tarta en vez de una linterna. Torta de auyama es el nombre local para referirse a esta tarta de calabaza de lo más recomendable: jugosa y bien sabrosa.


Ingredientes (6-8 personas):
  • 500 g de calabaza
  • 2 huevos
  • 55 g de queso feta
  • 50 g de mantequilla
  • 65-70 g de harina 
  • 60 g de azúcar morneo
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo
  • 1/2 cucharada de esencia de vainilla
  • Azúcar glaseado para decorar
Preparación:
  • Pelar, trocear y cocer la calabaza en agua hirviendo durante unos 10 minutos. 
  • Escurrir bien la calabaza, colocarla en un bol grande y triturarla con un tenedor.
  • Colocar en un bol grande la mantequilla, el azúcar y la vainilla y batir. 
  • Añadir los huevos y continuar batiendo.
  • Mezclar la harina con la levadura, añadir al bol y volver a batir.
  • Añadir el queso y mezclar bien.
  • Añadir la calabaza y mezclar bien.
  • Colocar la mezcla anterior un molde previamente embadurnado con mantequilla e introducir en el horno a 180ºC durante unos 45 minutos (hasta que introduzcamos un palito de brocheta y salga seco)
  • Desmoldar, colocar en un recipiendo apto para servirla y decorar la superficie con azúcar glas tamizado con un colador.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Matoke y salsa de cacahuete (Uganda)

Volvemos al continente africano, donde hace poco visitamos el Congo, y nos desplazamos hasta uno de sus países limítrofes, Uganda. Junto a Ruanda, son los tres países clave para los turistas que sueñan con visitar gorilas algún día.

Flag of Uganda.svg

El matoke se considera el plato nacional ugandés (es el nombre tanto del plátano como de la receta que se prepara con él) ya que los plátanos son muy abundantes por la zona. La verdad es que este plato no nos ha dejado precisamente deseando repetirlo, pero se merece una oportunidad. De hecho, si no se le añade un poco de picante queda bastante insulso. Aún así, me alegro de haberlo probado pues nunca se me hubiera ocurrido hacer un puré salado de plátano y es una guarnición más para el repertorio.


Ingredientes (2 personas):
  • 2 plátanos verdes
  • 1 cebolleta
  • 150 g de cacahuetes
  • Aceite de cacahuete o de oliva
  • Guindilla (al gusto)
  • Sal
  • Agua
Preparación:
  1. Pelar el plátano, trocearlo y cocerlo en una cacerola con agua hirviendo hasta que se ablande. Tardó unos 30-45 minutos.
  2. Tostar en una sartén los cacahuetes con cáscara.
  3. Triturar los cacahuetes hasta formar una pasta.
  4. Añadir 1-2 vasos de agua a la pasta de cachuete, salpimentar y cocinar en una sartén.
  5.  Una vez cocido el plátano, añadir sal y un poco de agua de cocción y machacarlo con un tenedor hasta formar una especie de puré de patatas bastante espeso.
  6. Pelar y partir la cebolleta en trozos pequeños y pocharla en una sartén con un poco de aceite. Añadir un poco de guindilla al gusto.
  7. Incorporar la cebolla a la pasta de cacahuete y cocinar unos minutos más.
  8. Servir la pasta de plátano (matoke) junto a la salsa de cacahuete.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Arroz con verduras en hojas de plátano (Tailandia)

Continuamos nuestro viaje por el mundo y volvemos al continente asiático, concretamente a Tailandia. En el blog ya tenemos más recetas de este país (como el curry de coco) pero, al igual que con otros países como India, Japón o Marruecos, hemos querido preparar algo especial para esta serie de viajes.

Flag of Thailand.svg

Buscábamos un plato donde el picante no tuviera mucho protagonismo, porque ya sabéis que a Azalea no le gusta demasiado, y no queríamos que al eliminar el picante el plato perdiera toda la gracia. Aprovechando que teníamos en casa hojas de plátano, decidimos preparar esta receta de un libro de cocina tailandesa que a Azalea le regalaron en un AIG. Con respecto a los ingredientes "raros", los encontramos sin muchos problemas en Zaragoza: las hojas de plátano en un locutorio latinoamericano, la salsa de pescado en un supermercado asiático y el vinagre de arroz en cualquier hipermercado que tenga ingredientes para preparar sushi.


Ingredientes (2 personas):
  • 100 g de arroz basmati
  • 2 hojas de plátano
  • 1/2 pimiento rojo
  • 50 g de brotes de soja
  • 1 cebolleta
  • 1/2 mango
  • 50 g de cacahuetes crudos
  • 1 trozo de jengibre
  • 1 diente de ajo
  • 1 puñadito de hojas de cilantro
  • 2 cucharadas de salsa de chile (o a nuestro gusto)
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • 3 cucharadas de salsa de pescado
  • Aceite de oliva
Preparación:
  • Lavar el arroz con agua caliente en un escurridor. Cocerlo en una cacerola con 3 partes de agua a fuego medio y tapado.
  • Dividir cada hoja de plátano en 6 trozos. Calentar agua en un recipiente con mucho fondo y ablandar en agua hirviendo las hojas de plátano durante 1 minuto. Dejar enfriar y escurrir.
  • Lavar los brotes y el pimiento y escurrir bien. Partir la cebolleta, el pimiento y los brotes en trozos pequeños. Pelar y picar el ajo. Pelar y rallar el jengibre. Reservar.
  • Calentar aceite en una sartén o wok y saltear el ajo y el jengibre. Añadir la cebolleta, el pimiento y los brotes, remover bien y pochar durante unos minutos.
  • Pelar los cacahuetes, tostarlos ligeramente en una sartén y trocerarlos (nosotros usamos la picadora, pero depende de la textura deseada). Añadirlos a un bol grande.
  • Lavar y secar el cilantro,  trocerarlo y añadirlo al bol.
  • Pelar el mango y trocearlo. Añadirlo al bol.
  • Una vez cocido el arroz y pochadas las verduras, añadirlos al bol.
  • Añadir las salsas al bol y mezclar bien.
  • Colocar un poco de arroz sobre la hoja de plátano, cerrarlo formando un paquetito y sujetar con un palillo de madera. Pintar de aceite utilizando un pincel. Repetir la operación con los 11 paquetes restantes. En la foto, hemos abierto aposta la mitad para que se vea el contenido.
  • Asar al horno a 200º C durante 6 minutos por cada lado.