sábado, 2 de octubre de 2010

Frutos del bosque noruegos

Este verano estuvimos de viaja por Noruega. Una de las cosas que mas nos gustaron fue el poder recoger frutos del bosque con nuestras propias manos y comérnoslos tal cual los recogíamos. En un par de ocasiones nos decidimos a preparar alguna receta sencilla con estos sabrosísimos frutos del bosque silvestres, y es lo que os vamos a contar en esta entrada.

El fruto más habitual en el centro y el sur del país es la frambuesa. Normalmente, nos las comíamos solas, pero un día decidimos tomarlas de postre con chocolate. Para ello, compramos un chocolate con un 70% de cacao, lo fundimos en una cacerola a fuego lento, añadimos un poco de azúcar (para reducir el amargor de ese chocolate tan puro) y bañamos con él las frambuesas. Impresionante.


En el norte del país, concretamente en las islas Lofoten, lo que encontramos fue arándanos, y decidimos hacer una mermelada para desayunar. Para ello, se cuecen los arándanos en una cacerola con un poco de agua y la misma cantidad en peso de azúcar que de arándanos, hasta que adquiere una textura de mermelada. En nuestro caso, no teníamos suficiente azúcar y nos quedó algo que más parecía un jarabe que una mermelada, pero seguía teniendo un sabor estupendo. En la foto, además de la tostada con mermelada podéis ver las vistas desde nuestra terraza.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Brochetas de frutas con especias

Un postre exquisito, muy original por la mezcla de sabores, muy bonito estéticamente y muy sencillo que presentó el cocinero vasco Arzak en el programa de Karlos Arguiñano. Como ellos mismos dijeron, la cocina de un restaurante de 3 estrellas Michelín puede ser muy sencilla, pero se te tiene que ocurrir la receta...


Ingredientes (2 personas):
  • 2 melocotones
  • 1/2 piña
  • 1/2 mango
  • 1 kiwi
  • 4 moras
  • Azúcar
  • Pimienta negra
  • Menta
  • Albahaca
  • Orégano
  • Perejil
Preparación:
  • Pelar las frutas (melocotones, piña, mango y kiwi) y cortar de cada una de ellas 4 trozos cuadrados, procurando que sean todos ellos del mismo tamaño (aproximadamente, 1 dedo de grosor).
  • Insertar los trozos de fruta en palos de brocheta, alternándolos de manera que visualmente causen contraste.
  • Rematar cada una de las brochetas con una mora.
  • Si las especias (menta, albahaca, orégano, perejil) son frescas, picarlas muy muy finitas.
  • Cubrir la base de un plato liso con azúcar, añadir las especias y remover bien con las manos para homogeneizar.
  • Rebozar cada uno de los 4 lados de la brocheta en la masa anterior.
  • Pasar brevemente las brochetas por la plancha, hasta que parte del azúcar se caramelice, girándolas para que se hagan por los 4 lados.
  • Servir y disfrutarlas!!
Esta es una receta que por la forma de presentación da lugar a bastantes restos de frutas, ya que sobran trozos de frutas que afearian la brocheta. Estos trozos se pueden aprovechar para hacer una macedonia de frutas por ejemplo.

    martes, 28 de septiembre de 2010

    Pasta al salmón

    Una deliciosa receta de pasta tanto larga (tallarines) como corta (macarrones), que normalmente lleva nata pero que esta vez preparamos con queso mascarpone para aprovechar un poco que nos sobró de otra receta. Esta receta me da la oportunidad de contar que los platos de pasta con salsas a base de pescado nunca se toman con queso parmesano; lo que supone una importante diferencia con otras recetas de pasta.


    Ingredientes (2 personas):
    • 160 g de pasta
    • 150 g de salmón ahumado
    • 20 cl de nata para cocinar, o alternativamente 4 cucharadas de queso mascarpone
    • 1/4 cebolla
    • Un chorro de vino blanco
    • Sal
    • Pimienta
    • Aceite de oliva virgen extra
    Preparación:
    • Cocer la pasta al dente en abundante agua salada.
    • Mientras tanto, preparamos la salsa. Para comenzar, cortar y pelar la cebolla, y pocharla en una sartén con un poco de aceite.
    • Añadir la nata, el vino, un poco de sal y pimienta, remover bien y dejar cocer a fuego bajo.
      • Si utilizamos queso marcarpone en vez de nata, removerlo con un tenedor hasta formar una masa homogénea
    • Cortar el salmón en trozos pequeños y añadirlo a la salsa. Dejarlo solamente un poco (medio minuto) para que la salsa coja un poco de sabor, pero sin que el salmón se cueza demasiado, y apagar el fuego.
    • Escurrir la pasta, añadirla a la sartén, remover para repartir bien la salsa y servir.

    viernes, 17 de septiembre de 2010

    Ensalada de higos

    Estando en la feria de Valladolid, una amiga de la abuela de Azalea nos regaló unos higos de la higuera de su patio. Cuando íbamos a mitad de camino de vuelta a Zaragoza, nos dimos cuenta de que nos los habíamos olvidado allí. Y, como ya teníamos antojo de higos, compramos para hacer nuestra versión de la ensalada de higos de La llavor dels orígens.


    Ingredientes (2 personas):
    • Lechugas variadas
    • 8 higos
    • 2 rebanadas de 1 cm de queso de cabra de rulo
    • 3 puñados de avellanas
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Sal

    Preparación:
    • Lavar los higos y cortar cada uno en 4 trozos.
    • Colocar en una ensaladera las lechugas, los higos, el queso (partido en trozos pequeños) y 2 puñados de avellanas.
    • Aliñar con una vinagreta preparada batiendo las avellanas restantes picadas, la sal, el aceite y el vinagre.

    martes, 14 de septiembre de 2010

    Ensalada de farro

    En Italia existen diferentes tipos de cereales que no son faciles de encontrar en España. Como superfluo paso cuatro meses en Italia antes del verano, aprovechamos mis visitas para proveernos de ingredientes mas o menos difíciles de encontrar aquí. Uno de ellos es el farro.

    El farro es un cereal, de la familia de las gramíneas, estrechamente relacionado con la espelta y con el trigo (con el cual se suele confundir a veces).

    Como curiosidad, entre los romanos, el pan de farro era consumido conjuntamente por los recién casados durante el rito llamado confarreatio o nuptiae farreatae, que era la forma mas solemne de matrimonio en la antigua Roma.

    Tras el cultivo de otros cereales, como el trigo, el cultivo del farro desapareció, comenzándose a cultivar de nuevo a finales del S. XX en ciertas zonas.
    Los usos culinarios del farro son parecidos a los del arroz (risotto, ensaladas...). Nosotros esta vez optamos por hacerlo en ensalada, con una receta que ponían mucho en la mensa donde comía todos los días superfluo en su estancia en Italia. Es bastante sencillo de hacer.


    Ingredientes (2 personas):
    • 80 g de farro
    • 1 lata pequeña de maíz dulce
    • 1 latilla de atún al natural
    • 2 tomates
    • Aceitunas negras sin hueso
    • Sal
    • Aceite de oliva
    • Vinagre balsámico de Módena
    Preparación:
    1. Cocemos el farro siguiendo las indicaciones del paquete (unos 12 minutos) en agua hirviendo con sal.
    2. Dejamos templar, y una vez templado lo metemos en el frigorífico durante una hora para que se enfríe bien.
    3. En una ensaladera echamos el farro, la lata de maíz, la lata de atún, los dos tomates cortados a cuadraditos y las aceitunas partidas por la mitad.
    4. Salamos, echamos aceite y vinagre y listo para servir.
    Supongo que en las grandes ciudades como Madrid o Barcelona venderán farro, en alguna tienda de alimentación biológica, herbolarios o algo así. Si lo encontráis no olvidéis comentárnoslo :) Espero que os guste!!

    viernes, 3 de septiembre de 2010

    Gelatina de frambuesas

    Este mes el hemc consiste en cocinar gelatinas en todas sus variedades. Yo no tengo mucha experiencia en este tipo de preparaciones y un par de veces anteriormente que he intentado hacerlas el resultado ha estado muy lejos de ser el esperado, ya que extrañamente seguia todas las instruciones pero no cuajaba. Preguntando por ahi me comentaron que algunas frutas no cuajaban. No tengo muy claro que el problema fuera ese. El caso es que esta vez solo use frambuesas y lo consegui!! Que felicidad cuando me acerque al frigorifico y vi que estaba cuajadito, jejejeje. La verdad es que el proceso no tiene nada del otro mundo, pero bueno.



    Ingredientes (para 4 flanecillos):
    • 1 sobre de gelatina neutra
    • 400ml de agua
    • 1 bolsita de te de frutos del bosque
    • 200g de frambuesas
    • 2 cucharadas de azucar
    Preparación:
    1. De 400ml de agua separamos una tacita. Disolvemos en ella el contenido del sobre de gelatina, procurando que no se formen grumos.
    2. El resto del agua lo calentamos en una cazuela. Una vez que este hirviendo infusionamos la bolsita de te de frutos del bosque durante 4 minutos. Agregamos las dos cucharadas de azúcar y removemos bien.
    3. Añadimos la mezcla de agua y gelatina a la infusión de te, removemos bien y dejamos enfriar un rato.
    4. Ponemos cinco o seis frambuesas en cada molde de flan.
    5. Una vez frío que el te este tibio lo repartimos entre los moldes de flan con las frambuesas.
    6. Metemos en el frigorífico y dejamos enfriar toda la noche.
    7. Al día siguiente solo queda desmoldar y a comer!!

    lunes, 30 de agosto de 2010

    Fondue de quesos "Neuchâtel"

    Hace un par de años por navidad mi tía me regalo una fondue. Era algo que quería tener hacia bastante tiempo así que cuando me pregunto que quería mi respuesta fue esta. Recorrimos juntas unas cuantas tiendas en su busca, y al final nos decidimos por esta, apta para fondues de queso y de chocolate. En la tienda nos dijeron que con ella no se podían hacer fondues de aceite porque la cazuela no lo admitía. No me importo demasiado, nunca me han llamado las fondues de aceite, pero vamos, si algún día quisiera hacerla solo tendría que colocar una cazuela normal encima del quemador y asunto solucionado.

    El otro día decidimos hacer una fondue de queso, y para ello buscamos una buena receta en Internet. Encontramos que las fondues se pueden hacer de un monton de quesos diferentes, pero nosotros elegimos la Neuchâtel, que lleva queso emmental y queso gruyere en proporciones iguales. Para empezar nos pareció una de las mas sencillas. Así que aquí os dejo la receta (si no tenéis fondue no pasa nada, se puede hacer en una cazuela normal y ponerla en la mesa recién hecha). Nosotros el otro día no necesitamos encender el quemador porque no tardamos mucho en comerla y el queso guarda bien la temperatura. Supongo que en las de chocolate o aceite sera mas complicado hacerlas sin quemador.



    Ingredientes: (para 4 personas)
    • 250g de queso emmental
    • 250g de queso gruyere
    • 150ml de vino blanco
    • 50ml de ron (en la receta original pide kirsch, un licor de cerezas típico de Alemania)
    • 3 cucharillas de maicena
    • 1 diente de ajo
    • pan
    Preparación:
    1. Se cortan los quesos en cuadraditos no muy grandes.
    2. Con un diente de ajo partido a la mitad se unta la superficie de la cazuela en la que vayamos a hacer la fondue.
    3. Se echa el vino blanco a la cazuela y se calienta hasta que hierva. Una vez que este hirviendo se añaden los quesos y se remueve constantemente hasta que se hayan deshecho.
    4. En un vaso se pone el ron y se deshace la maicena en el, removiendo bien para que no se formen grumos.
    5. Cuando los quesos estén deshechos notaremos que se despegan, que no tienen una textura cremosa y vemos por un lado el vino y por otro el queso. Añadimos el vaso de ron con la maicena y removemos bien. Esto sirve para conseguir que ambos ingredientes (el vino y los quesos) se unan dando así al plato una consistencia cremosa. Si aun así vemos que no están juntos añadimos un poco mas de maicena, utilizando esta vez agua para deshacerla (no sea que luego nos sepa todo demasiado a alcohol.
    6. Cortamos el pan a cuadraditos y lo ponemos en una fuente.
    Ya solo queda servirlo en la mesa y ir comiendo untando el pan en el queso. Esta delicioso, y es una comida perfecta para compartir con amigos. Se puede acompañar de una ensalada verde y tendremos así un menú perfecto :)
    Espero que os guste y que me contéis como hacéis vosotros la fondue de queso.

    sábado, 28 de agosto de 2010

    La llavor dels orígens

    El otro día a nuestra vuelta del Noruega aterrizamos en Barcelona. Después de llevar mas de 10 días basando nuestra alimentación en bocadillos, comida rápida y sopas de sobre, nos apetecía una comida un poco mas elaborada, así que almorzamos en uno de mis restaurantes preferidos de la Ciudad Condal.

    La llavor dels orígens (La semilla de los orígenes) es una cadena de 4 pequeños restaurantes donde sirven comida típica catalana, además de tener muy en cuenta los productos típicos de cada estación del año. En la carta, la foto del plato acompaña a una pequeña descripción del mismo, donde te cuentan un poco su historia, la zona de Cataluña de donde es típico... encantador vamos!!

    De lunes a viernes tienen un menú del día con cuatro opciones de primero y otras tantas de segundo, más postre, bebida y pan por un precio bastante asequible (unos 11 euros). En agosto el precio es ligeramente superior (14,95 euros).

    Nosotros pedimos un menú y dos platos de la carta, ya que Azalea tenia ganas de probar la ensalada de higos, que no estaba incluida. Es una ensalada un poco peculiar, con un sabor bastante bueno. Para mi gusto quizá sabia demasiado a avellana, ya que la salsa con la que se aliña también lleva trocitos de avellana picada. Para mí, estaba perfecta.

    Ensalada de higos, queso de cabra y avellanas

    El primero del menú fue también estupendo, pues la salsa romesco combina a la perfección con las verduras, tanto al horno como a la plancha.

    Coca de escalivada con salsa romesco

    El segundo del menú era un plato típico de las comarcas del interior de Cataluña, elaborado con patatas y productos procedentes de la matanza del cerdo.

    Patata enmascarada

    También pedimos otro segundo fuera de menú que ya conocíamos, porque a Azalea le apasiona tanto el pato que no pudo resistir la tentación. Además la mezcla con la fruta lo hace simplemente delicioso.

    Muslos de pato con melocotón

    Por último, compartimos el postre incluido en el menú, uno de los mas típicos de la cocina catalana y delicioso también.
    Crema catalana

    La llavor dels orígens
    Web: http://www.lallavordelsorigens.com/


    martes, 6 de julio de 2010

    Empanadillas de calabacin y queso feta (HEMC 46)

    Este mes Mónica de Tentaciones para todos, es la anfitriona del HEMC, y ha elegido como tema Delicias para fiestas. Aquí va nuestra aportación de este mes, con unas empanadillas ideales para una fiesta informal entre amigos. Esperamos que os gusten.

    INGREDIENTES
    (para 16 empanadillas)
    • un paquete de obleas para empanadillas (16 unidades)
    • dos calabacines
    • media cebolla
    • un paquete de queso feta en cuadrados
    • aceite
    • pimienta y nuez moscada
    • un huevo
    PREPARACIÓN:
    1. Se pelan los calabacines y se cortan en dados pequeñitos. Se hace lo mismo con la media cebolla.
    2. En una sartén con un chorrito de aceite se rehoga la cebolla. Una vez que esta se agregan los calabacines. Se rehoga todo junto durante 10 minutos aproximadamente removiendo bien para que no se pegue.
    3. Se echa la pimienta y la nuez moscada. No echar grandes cantidades pues son especias muy fuertes. No echamos sal pues el queso feta ya tiene un puntito salado.
    4. Sacamos el queso feta del paquete y lo hacemos cuadraditos, o lo escurrimos si hemos comprado del que ya viene cortado para ensalada. Lo agregamos a la sartén y removemos bien durante 5 minutos, hasta que notemos que el queso se esta deshaciendo. Retiramos del fuego.
    5. Sacamos las obleas del paquete. Vamos a proceder a rellenarlas. Para ello cogemos una oblea y con ayuda de una cucharilla vertemos un poco de la masa en el centro. La doblamos a la mitad y la cerramos pasando las púas de un tenedor por el borde. Hacemos lo mismo con todas las obleas.
    6. En una fuente de horno engrasada con un poco de aceite ponemos todas las obleas. Es importante que la fuente este engrasada porque sino se pegan con mucha facilidad.
    7. Batimos un huevo y con ayuda de un pincel de cocina vamos pintando todas las empanadillas de huevo (solo por la cara visible).
    8. Calentamos el horno a 180º y las metemos aproximadamente durante 20 minutos, pero vamos controlando. Cuando están se aprecia porque gracias al huevo quedan con un color dorado muy brillante.

    domingo, 4 de julio de 2010

    Le Repubbliche Marinare

    Hace ya tres semanas estuvimos cenando en Le Repubbliche Marinare, un restaurante de Pisa del que aún tengo pendiente hablar. Me lo recomendó un conocido que estuvo pasando aquí un fin de semana, y lo conocía por ser el número 1 en el ránking de la página de críticas Tripadvisor. Con un nombre dedicado a las repúblicas marítimas, no sorprende que en los meses calurosos pongan una terracita decorada a modo de barco.

    La comida estaba muy buena, aunque justita de cantidad (bien para la cena, pero quizá escaso para un almuerzo) y son exageradamente lentos en el servicio. Un antipasto, dos primeros, dos postres, agua, una copa de vino y un café (muy malo para ser italiano), casi 30 euros por persona (aunque uno de los postres costó 9 y hubiera sido más que suficiente para 2 personas). Mi valoración global es bastante bien, pero un poco por debajo de mis expectativas.

    Decoración inspirada en las repúblicas marítimas

    Para comenzar, pedimos unos sabrosísimos Involtini di Bresaola con Gorgonzola al Vin Santo (rollitos de carne de ternera curada con queso azul al vino dulce) para compartir.


    A continuación, dos platos principales de pasta. El primero fueron unas Foglie d’Ulivo al Pesto in Cialda di Parmigiano croccante (pasta con forma de hojas de olivo al pesto genovés, servida en una cesta de queso parmesano crujiente). Muy buena.


    El otro plato de pasta fueron unos Tagliolini allo Zafferano sui Porcini (tallarines largos al azafrán con setas). Aún mejores, realmente impresionantes.


    El súper postre que yo pedí fue una cesta dulce rellena de crema y frutos del bosque. Deliciosa, pero es una salvajada que una sola persona se tome todo esto.


    El segundo de los postres fue una clásica panna cotta. La panna cotta en sí bien buena, pero el chocolate de acompañamiento no estaba a la altura.



    Le Repubbliche Marinare. Vicolo Ricciardi 8, Pisa.